Mi mamá siempre me dijo que las mejores cosas se hacen con dos manos y mucho amor.
Esta receta, la desarrollamos juntas. Ella y yo. Marina Alibert y su hijo.
No era un proyecto. Era una tarde en la cocina, pruebas, ajustes, sabores compartidos. Y algo simple que se convirtió, para nosotros, en una evidencia.
Para el Día de la Madre, quisimos hacer algo diferente.
No una promoción. No un código promocional.
Una receta. Creada a cuatro manos, con mi madre. Disponible solo por unos días — el tiempo de celebrar a quienes merecen lo mejor.
Al crecer en Provenza, tuve la suerte de estar cerca de artesanos que hacen las cosas bien. Realmente bien.
Aix & Terra es uno de ellos. Desde hace más de 15 años, producen sabor en el corazón de la Provenza — productos excepcionales, arraigados en su tierra, fabricados con una exigencia rara.
Es esta filosofía la que siempre me ha inspirado: hacer local. Hacer bello. Hacer verdadero. Nunca sacrificar la calidad por ir más rápido.
Es lo que quisimos hacer con esta edición. Un producto que tiene un alma, un origen, y una fecha de fin.
Para la receta. Para la Provenza. Y para todo lo demás.